2011/01/06

"Muchas veces no ayudamos al ciudadano, le tocamos las narices" (Diario de Noticias)

[Artículo publicado en Diario de Noticias, el 02/01/2011]
 
PAMPLONA. "Ekologistak Martxan es un grupo que muchas veces no ayuda al ciudadano, como sí lo hacen otras ONG, sino que les toca las narices porque nuestra labor es hacerle ver cosas que no quiere ver", asevera Asier Azpilikueta, portavoz de la asociación. Ekologistak Martxan, que forma parte de la confederación Ecologistas en Acción, no es una ONG al uso, se declara "abierta y no jerárquica". "Nos dedicamos a la sensibilización y la denuncia de lo que hacen la Administración y los ciudadanos, a los que, por una parte, ayudamos a que funcionen de otra manera, pero por otra les incordiamos cuando les decimos que deben usar menos el coche y reclamamos medidas para que los vehículos corran menos ", explica Azpilikueta.

Este colectivo, con 65 socios y cuyos miembros son todos voluntarios, no se declara ambientalista ni conservacionista sino que se enclava dentro del ecologismo social. "Nos gusta la naturaleza, pero pensamos que los problemas medioambientales tienen su origen en la sociedad, en la forma de producción y consumo, cada vez más globalizado y del que se derivan otros problemas sociales, como las relaciones Norte-Sur y la desigualdad social, por tanto, hay que actuar sobre la sociedad para actuar sobre el medioambiente y al contrario", expone. "En la asociación -aclara- hay amantes de la naturaleza, pero yo soy un ecologista urbano, me preocupa más lo gris que lo verde, y como yo hay otros".

Los miembros de Ekologistak Martxan son partidarios del autoaprendizaje. "No somos una asociación de científicos o expertos, sino de personas preocupadas por los problemas de nuestra sociedad, por eso nos autoformarnos: el que viene trae su propia preparación y con el trasvase de información y experiencias entre nosotros acabamos formándonos", expone. 

La asociación realiza campañas de sensibilización, denuncias públicas o legales contra aquellas actuaciones que dañan el medio ambiente, a la vez que elabora alternativas concretas en cada uno de los ámbitos en los que desarrolla su actividad. Además, organiza ekoeskolas abiertas al público para recibir información actualizada sobre cuestiones como el ecologismo social, el decrecimiento y el ecofeminismo. "Hay miles de temas sobre los que actuar y no llegamos ni al 0,01% de ellos, por eso necesitamos voluntarios, personas preocupadas por los problemas de la sociedad y el medioambiente". Ekologistak Martxan se felicita por el alto nivel de voluntariado en Navarra, pero alerta de que "muchos de ellos cubren la asistencia que debería dar la Administración. 

Para Azpilikueta, el principal problema de Navarra es el modelo de consumo y de economía, "que origina numerosos males, entre ellos, el cambio climático, el problema más acuciante". El portavoz del colectivo admite que intentar solucionarlo puede ser una labor titánica y defiende que la lucha comience "por lo pequeño, por uno mismo". "Asociarse con personas que tengan las mismas preocupaciones es una buena manera de arrancar porque así al final acabas actuando no solo en tu persona sino también en tu entorno. Este año, por ejemplo, hemos puesto en marcha un grupo de consumo que compra directamente a los productores. Así, día a día, propiciamos el cambio", observa .

El colectivo, muy crítico con el Plan de Residuos de Navarra, reconoce que sus planteamientos pueden no ser populares. "Nosotros pedimos lo que los gobiernos no se atreven a pedirse a sí mismos".

[ir al artículo original, en Diario de Noticias]

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