2012/10/23

Compostaje comunitario en Sarriguren

(Información extraída de Diario de Noticias)


Los más de 12.000 habitantes de Sarriguren (Valle de Egüés) dispondrán en breve de cuatro áreas para el compostaje comunitario, repartidas en zonas estratégicas de la Ecociudad, cuyo fin es convertir la materia orgánica que se genera en los hogares y los restos de poda en compost para echar a los jardines.

En estos momentos se ultima la instalación de los puntos, repartidos por la primera fase (junto a la iglesia nueva y en la avenida de España) y en la segunda fase (entre las calles Badostáin y Señorío de Bértiz). La idea es que comiencen a funcionar "a finales de este mes o principios de noviembre", según explica Juantxo Yoldi, responsable del Servicio de Jardinería y Medio Ambiente del Valle de Egüés.

Esta iniciativa, en la que también colabora la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona (MCP), no es nueva en el municipio comarcano. Ya en 2009 se instalaron sendas áreas de compostaje comunitario en los concejos de Egüés y Badostáin como experiencia piloto, si bien el resultado fue "regular" y en estos momentos solo funciona la primera de ellas. Ahora se ha puesto el punto de mira en Sarriguren, una población en la que "hay más demanda", según se constató en un sondeo para la Agenda 21, y donde se pretende "dar más contenido a la Ecociudad", afirma Juantxo Yoldi.

Las zonas de compostaje se han instalado en cuatro puntos estratégicos de Sarriguren para que lleguen a todos los vecinos: una en la zona próxima a la iglesia, otra en la avenida de España (junto al mercadillo que se celebra los sábados) y las otras dos, ya en la segunda fase, entre las calles Badostáin y Señorío de Bértiz, una a cada lado de la avenida Reino de Navarra. "Nosotros hemos elegido las áreas", señala el técnico municipal. "La idea es que los vecinos las tengan cerca de sus casas y próximas a los contenedores, para que cuando bajen a echar la basura puedan aprovechar el viaje", añade.


Asimismo, los compostadores se están instalando en zonas ajardinadas y se busca que sean "estéticamente agradables, algo que esté bien cuidado". Así, cada instalación está compuesta por una valla de madera, que rodea los contenedores, a los que se accede a través de una puerta. Una vez dentro, se colocará un cajón para que los vecinos puedan echar los restos de poda y de jardín; también habrá unos cubículos donde se triturarán; además de los propios compostadores. Un cartel informativo guiará a los ciudadanos sobre cómo tienen que utilizarlos. La Mancomunidad se encarga de financiar los puntos y la difusión será conjunta con el Ayuntamiento de Egüés.

El Servicio de Jardinería y Medio Ambiente del valle será el encargado de gestionar directamente estas zonas de compostaje comunitario. Según asegura Juantxo Yoldi, una o dos personas de esta área municipal "pasarán todos los días por los puntos, para comprobar que el compost se hace correctamente, alcanza la temperatura que debe y para evitar también problemas de malos olores o el mal uso de los compostadores. En definitiva, que haya un seguimiento diario para que funcione bien, a la vez de asesorar a los vecinos que quieran usarlos".

La dinámica será sencilla. Los interesados deberán depositar los residuos orgánicos que generan en sus viviendas (aquellos que van al contenedor verde, como restos de cocina) en los compostadores que habrá en los cuatro puntos. Sin embargo, como recuerda el técnico municipal, "si solo echamos esto no composta, sino que se pudre", por lo que hay que mezclarlo con otro material "para que airee". Ese material será los restos de poda y jardín, que los vecinos podrán echar en un cajón ubicado en los diferentes puntos, y que será triturado por los trabajadores municipales. "Todo eso hay que removerlo todos los días y eso es lo que vamos a hacer nosotros: iremos, veremos cómo está, lo revolveremos, mezclaremos, tomaremos temperaturas... La idea es hacer un compost entre todos, que luego se utilizará en los jardines municipales o lo repartiremos entre los vecinos que participen y quieran compost", explica.

Para que la iniciativa funcione con éxito, desde el Ayuntamiento del Valle de Egüés hacen un llamamiento a los vecinos con el objetivo de que se impliquen y colaboren, ya que "si no hay participación ciudadana, el proyecto se hunde", advierte Yoldi.

Y es que la idea está clara. El objetivo de estos puntos no es elaborar compost "en grandes cantidades", sino más bien "inculcar el hábito y que las familias de Sarriguren se acostumbren a separar" los restos que se generan en los hogares. "Es una labor más didáctica que otra cosa", concluye Juantxo Yoldi.


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