2013/01/07

Balance Ecologistas en Acción 2012

En el año que termina los recortes de derechos sociales han alcanzado un ritmo acelerado, una dimensión profunda y muy alarmante. Unos recortes que también afectan a las políticas ambientales, con incumplimientos de normativa vigente y reformas que desprotegen nuestro entorno y desamparan el futuro. Pero también este año han aumentado las resistencias, se han construido más alternativas que cuestionan el modelo vigente. La necesidad de un cambio de estructuras se ha hecho más patente en 2012, ante una crisis económica asociada estrechamente a la crisis ambiental.

Los recortes en presupuestos dedicados a la protección del medio ambiente, la reforma de la Ley de Costas, que defiende intereses privados en el litoral o el aumento de cargas fiscales para la producción de energías renovables están entre los capítulos más negros de 2012 en materia ambiental. Se le suma la inacción en asuntos tan importantes como la lucha contra el cambio climático o la pérdida de biodiversidad. Frente al largo listado de medidas cortoplacistas y contrarias al bien común, algunas victorias invitan a seguir trabajando. Entre ellas el cierre de la central nuclear de Garoña, la prohibición de la técnica del fracking en varias Comunidades Autónomas o las sentencias a favor de espacios protegidos.




Un año de recortes y de desregulación ambiental

Durante 2012, de la mano del Gobierno del Partido Popular y de otras administraciones autonómicas y municipales, y bajo una enorme presión en el mismo sentido por parte de la Unión Europea, se ha venido produciendo una reducción sin precedentes de las conquistas y derechos sociales de la mayor parte de la población. Los recortes aplicados por este Gobierno se han llevado a cabo con el pretexto de la reducción del déficit, mientras una cantidad insultante de fondos se han canalizado para ayudas y rescates a las entidades financieras.

Al mismo tiempo, durante 2012 se ha iniciado una importante desregulación en materia ambiental. La aún no consumada reforma de la Ley de Costas, en la que se hacen primar intereses privados sobre los de la colectividad en una franja de terreno de importancia estratégica, ha sido una de las más mencionadas. Pero también, con el Real Decreto y la posterior Ley de medidas urgentes en materia de medio ambiente se han puesto trabas a los sistemas de gestión de envases más sostenibles o se han dado facilidades al comercio de los derechos del agua, con la consecuente sobreexplotación de este recurso en la cuenca del Guadiana.

También se mantiene lo peor de anteriores políticas hidráulicas, como prueba la intención de construir nuevos embalses, como los de Biscarrués o Alcolea. Por su parte, la Ley de medidas fiscales para la sostenibilidad energética, aprobada hace apenas diez días, sigue penalizando la producción de electricidad de origen renovable y no acomete las medidas necesarias para alcanzar un sistema eléctrico transparente, justo y sostenible.

Se han anunciado, asimismo, otras actuaciones con la misma orientación desreguladora: Ley de Montes, normativa IPPC, de Evaluación Ambiental, etc. Además, esta reducción de la ambición de la normativa ambiental se combina con su incumplimiento generalizado: calidad del aire, Directivas de Hábitats, IPPC, residuos, evaluación de impacto, agua, tratamiento de aguas residuales, etc. Por no hablar de la sobreexplotación de recursos que hay detrás de todas las propuestas de modificaciones de la PAC y la Política Comunitaria de Pesca que defiende el Gobierno español.

Otro asunto importante ha sido la reducción de los presupuestos en medio ambiente, lo que este año (favorecido por la sequía) ha tenido un correlato dramático en la magnitud y extensión de los incendios forestales. En la propia administración central y en muchas CCAA los presupuestos para gestión del medio natural caen hasta un 70% con respecto a 2010. Muy significativo resulta el hecho de que los ministerios que menos redujeron su presupuesto en 2012 fueran los de Defensa y Fomento (considerando el grupo Fomento en su conjunto).

Se debe destacar también la inacción en asuntos tan importantes como la detención de la pérdida de biodiversidad o la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. De hecho, hemos cumplido "por los pelos" el protocolo de Kioto, pero no por la vía de reducir las emisiones, sino mediante la compra de gran cantidad de derechos de emisión a Polonia, un país que está bloqueando medidas más ambiciosas de lucha contra el cambio climático.

Un año de persistente trabajo ecologistas y algunas victorias

Este triste panorama a buen seguro sería mucho peor de no ser por el trabajo que a lo largo de 2012 vienen desarrollando los grupos y federaciones de Ecologistas en Acción, en colaboración con muchos otros colectivos sociales, tratando de poner coto a aquellas políticas más insostenibles y más injustas en lo social.

Así, Ecologistas en Acción fue una de las organizaciones más activas en la Cumbre Alternativa del Agua en Marsella, en marzo, reclamando una mejor gestión de este recurso. En este mismo ámbito, la organización ecologista ha rechazado los planes de cuenca presentados recientemente (Guadiana, Guadalquivir, Cantábrico Oriental y Cantábrico Occidental) por no contemplar medidas eficaces para frenar el deterioro ambiental e incluso redundar en una mayor explotación de los ríos y acuíferos. También se ha trabajado activamente contra la privatización del suministro del agua (Madrid, Cataluña, etc) y, con muchos otros colectivos, se está promoviendo una Iniciativa Legislativa Europea (ICE) por el derecho humano al agua.

En el campo de la agroecología, se ha seguido denunciando el riesgo que suponen los transgénicos, se han destacado los problemas ambientales y sociales que generará la futura reforma de la PAC en los términos ahora planteados y se ha alertado sobre las gravísimas consecuencias de la especulación con alimentos o del acaparamiento de tierras.

Desde el ámbito de la conservación de la naturaleza, Ecologistas en Acción ha hecho un seguimiento exhaustivo sobre la cumbre de Naciones Unidas de Hyderabad (India) que no ha servido para poner los mecanismos que frenen la pérdida de biodiversidad en el mundo. También ha criticado los planes de crear un Parque Nacional en las Cumbres de Guadarrama, devaluando los requisitos que requiere un espacio con esa catalogación, así como el incumplimiento de la Directiva Hábitat por la falta de planes de gestión y zonas de especial conservación. Otras líneas de acción han sido la denuncia de los intentos de modificación del Real Decreto de Especies invasoras, y el apoyo a los circos sin animales.

Al igual que otros años, en 2012 Ecologistas en Acción ha otorgado los Premios Sombra a los anuncios que más han destacado por transmitir valores machistas, discriminatorios, irresponsables, insolidarios o consumistas. También se ha promovido la Semana sin Televisión, con el fin de denunciar el modelo de producción y consumo insostenible que promueven las televisiones. Y otras acciones de concienciación para un consumo responsable como la del Día sin Compras.

Entre todas estas actuaciones, también ha habido tiempo para lo lúdico. Así, en julio un nutrido grupo de ciclistas unieron Soria con Mérida en una “ecomarcha” por vías pecuarias que llevaba propuestas alternativas a los diferentes pueblos. También tuvo lugar en octubre el II Encuentro de ecología y educación, campamentos de verano y muchas otras actividades.

En el ámbito de la energía, ante la escasez de petróleo convencional se está pisando el acelerador de otras técnicas, como el fracking o las prospecciones en el litoral, para continuar con un modelo energético basado en la energía fósil. Ecologistas en Acción ha hecho un especial esfuerzo en divulgar la problemática asociada al fracking, celebrando el día global contra esta técnica, tanto en relación al agua como a otros problemas, editando un libro, etc. Las protestas contra los sondeos petrolíferos en el litoral han sido especialmente importantes en Canarias. La organización ecologista planteó muchas actividades con motivo del décimo aniversario del desastre del Prestige para recordar los riesgos inherentes al consumo de petróleo.

Otro episodio importante ha sido la polémica alrededor del carbón. Ecologistas en Acción ha mantenido una postura clara en contra de este combustible y a favor de la reconversión de las cuencas mineras. La apuesta debe ser claramente por las renovables, al tiempo que se reforma de arriba abajo un sistema eléctrico que no responde a las necesidades de la mayor parte de la sociedad.

En lo referido a la energía nuclear, el año empezó con el anuncio de la construcción el ATC en Villar de Cañas, una instalación a la que la organización ecologista se está oponiendo con múltiples actuaciones. La otra cara de la moneda ha sido la desconexión de la central de Garoña, después de que el Gobierno le diera todas las facilidades para continuar su actividad hasta 2019. Pero las incertidumbres sobre los posibles problemas técnicos futuros llevaron a que la empresa desistiera de su continuidad. El tiempo nos ha dado la razón una vez más.

Otro eje de actividad ha sido la defensa de la actual Ley de Costas, en buena medida en el marco de la Plataforma "No a Nuestra Costa". Se ha continuado con la campaña de banderas negras y el informe anual que radiografía la situación de nuestro litoral, y se ha puesto mucho énfasis en la promoción de una pesca sostenible, en buena medida con el apoyo de nuestro velero.

En materia de contaminación y residuos nos felicitamos por el rechazo definitivo el proyecto de la refinería Balboa, en Extremadura. También se ha plantado cara a la quema de residuos, tanto en incineradoras como en cementeras. Asimismo, hemos promovido la eliminación del mercurio dental, que hoy día supone la segunda fuente más importante de este metal tóxico.

En cuanto a movilidad, se han presentado las líneas maestras de lo que será el futuro Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda (PITVI), en el que siguen apareciendo decenas de proyectos ruinosos en lo económico e insostenibles en lo ambiental. Hemos puesto en marcha una Iniciativa Ciudadana Europea para pedir que la velocidad máxima en zonas residenciales sea de 30 km/h. También, como todos los años, se ha hecho un balance exhaustivo de la calidad del aire en todo el Estado, mostrando como el 94% de la población respira aire contaminado de acuerdo a los criterios de la OMS.

Una vez más, los tribunales nos dieron la razón en varios contenciosos, pero a la vez bloqueando la ejecución de las sentencias. Así, el TSJ Extremadura fijó en 41 millones de euros la fianza para paralizar las obras de la aberración urbanística de Isla de Valdecañas. La oposición a esta urbanización ilegal también supuso un acoso intolerable a una compañera, Paca Blanco, que debió abandonar su pueblo sin el más mínimo apoyo institucional para evitarlo. La nueva Ley de tasas judiciales supondrá serias trabas a esta vía de actuación ecologista en el futuro.

También ha habido una gran actividad en temas urbanísticos. Frente a la absorción por parte del banco malo de los activos tóxicos de entidades financieras nacionalizadas o rescatadas hemos exigido la desclasificación de esos suelos para darles uso público. Del mismo modo se ha planteado una oposición tenaz ante el proyecto de Eurovegas o la urbanización de Valdevaqueros. En Murcia se ha conseguido que el Tribunal Constitucional tumbe unos artículos que permitían aberraciones como la Marina de Cope y la desprotección de muchos territorios.

El panorama en cuanto a las cumbres internacionales en temas ambientales de 2012 no ha sido nada halagüeño. Ecologistas en Acción participó activamente junto con la Alianza "¿Economía Verde? ¡Futuro Imposible!" en la cumbre alternativa a Río+20, denunciando la cortedad de miras de la cumbre oficial, que sigue apostando por el crecimiento económico con barniz verde. Por otro lado, la cumbre de Doha sobre cambio climático dejó en evidencia una vez más la falta de capacidad de los Estados para ponerse de acuerdo en un asunto de tanta relevancia, abocando a la humanidad a una situación muy complicada.

Por otra parte, durante 2012, Ecologistas en Acción ha continuado junto con muchas otras organizaciones rechazando el pago de una deuda ilegítima, contraída contra los intereses de la mayoría de la población. También se ha pronunciado contra el rescate a la banca y la creación del "banco malo", que absorberá aún más recursos públicos en detrimento de la educación, sanidad, vivienda o medio ambiente.

Un año de resistencias

2012 también ha sido un año en el que se han incrementado mucho las resistencias a este expolio de derechos sociales y ambientales descrito. De hecho, hubo dos huelgas generales, en las que se han incorporado reivindicaciones como las huelgas de consumo o de cuidados, o acciones como los bicipiquetes, y en las que Ecologistas en Acción ha tratado de incorporar contenidos ambientales, como los relacionados con el pico del petróleo y la imposibilidad del crecimiento continuo en un planeta finito. Un año en el que las mareas (verde, blanca...) han incrementado mucho su capacidad de respuesta a los recortes, sobre todo en algunos territorios, como Madrid, donde el afán privatizador está siendo especialmente virulento. Un año en el que nuevos actores, como el 25S, han retado al poder establecido con sus propuestas de rodear el Congreso.

La respuesta gubernamental a este incremento de la contestación y movilización ha sido un enorme aumento de la represión, con cargas policiales brutales, fuertes multas por acudir a manifestaciones, modificaciones legales para incrementar las penas, acusaciones falsas de delitos como el de atentado contra la autoridad... Por ejemplo, se piden varios meses de cárcel a 8 activistas de Ecologistas en Acción por el delito de haber desplegado unas pancartas en la sede central de CaixaBank.

No es de extrañar que estén surgiendo una panoplia de actuaciones para contrarrestar esta preocupante dinámica represora, entre las que destaca la creación de la Plataforma por la Desobediencia Civil.

Un año de alternativas

Afortunadamente, en 2012 siguen avanzando a paso firme muchas alternativas que vienen surgiendo desde diferentes estratos de la sociedad. Hablamos de iniciativas como el mercado social, las cooperativas de crédito, los grupos de consumo agroecológico, y un largo etcétera que plantean un modelo de relación más cooperativo que competitivo, ajustado a los límites del planeta y a las necesidades de las personas, no del capital. Ecologistas en Acción tiene una fuerte implicación en muchas de estas alternativas.

Por último, señalar que en este marco actual, una de las principales tareas que nos planteamos desde el ecologismo social es hacer llegar a la mayor parte posible de la población el mensaje que se resume con la campaña “ecologismo o crisis”: que las salidas a la crisis no pueden basarse en un crecimiento en el consumo de recursos porque el planeta no da más de sí. Al contrario, la estrategia debe ser de reparto de lo existente con criterios de equidad, justicia social sostenibilidad ambiental.


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