La asociación ecologista anima a los ciclistas de Pamplona a circular por la calzada y a anteponer su seguridad a cualquier otra cosa
Ekologistak Martxan piensa y denuncia que ha sido un nefasto y criminal diseño del carril bici el que ha provocado el accidente que ha costado la vida a Trinidad Remírez Irisarri. Y es que, en el carril bici de la calle Gayarre de Pamplona, los automoviles aparcan pegados al carril bici; y además aparcan dejando a su izquierda el carril; esto es, el conductor siempre abrirá su puerta y saldrá de su vehículo invadiendo el carril bici. Por lo tanto, se deja en manos de la fortuna que cada vez que un conductor abra su puerta no pase ninguna bici por ahí.
El viernes pasado, Trinidad Remírez, ciclista de 60 años, no tuvo esa fortuna. Puede que no impactara contra la puerta del vehículo (la investigación lo dirá), pero esa puerta invadió el carril bici a su paso, y eso fue suficiente para que se desequilibrara y cayera al suelo. Y eso no se debió a la fortuna, si no al pésimo diseño de ese carril. Por eso, consideramos totalmente inaceptable que, tal y como está ocurriendo en algunos foros, se centre la discusión en el uso del casco. En estos momentos, esa discusión interesada no hace más que desviar el origen del problema: el mal diseño de los carriles bici, un diseño que trata de no entorpecer la primacia del automóvil sobre la bicicleta.