
El pasado 9 de julio un centenar de personas y sus bicis (vehículos eficientes, saludables y con nulas emisiones de CO2) se concentraron en el nacimiento del río Ebro (Fontibre) para iniciar el recorrido de los 865 km del cauce del río, que finalizará el día 30 de julio en su desembocadura, en Playa del Garxal. El sentido de esta marcha, organizada desde Ecologistas en Acción y conocida como ¡Vive el Ebro!, es poner de relieve la problemática de un síntoma tan evidente de la crisis ambiental como el cambio climático, y aportar vías de solución alternativas al modelo que provoca dicha crisis, a través de las propuestas de la Campaña “Menos para vivir mejor”.
¿Por qué recorrer el río? Porque la cuenca de un río es como una gran columna vertebral de la vida de una región, más amplia de lo que marca el cauce del río. Porque nos acerca a la realidad de la dependencia del entorno en el que vivimos, y a sus límites, de una manera muy evidente. Porque el Ebro es el que tiene la cuenca más extensa de la Península Ibérica. Porque en él se reúne una gran variedad de las problemáticas asociadas a la crisis ambiental y climática.






